domingo, 21 de septiembre de 2014

Anormal (columna de Manolo Azuero)


(Columna de Manolo Azuero publicada en el periódico Vanguardia Liberal el 21 de septiembre de 2014) 

La generosidad de ‘Lucho por mí’, el alcalde de Bucaramanga, para que él y su gobierno se den bombo en los medios es tan basta (y peculiar) como la suerte de los hermanos Valderrama en las millonarias licitaciones públicas de la región. Tomen nota: 298 millones de pesos para Fernando Cotes el 11 de septiembre, 298 millones para Caracol Radio el 28 de agosto, 95.8 millones para El Frente el 26 de agosto, 150 millones para Televisión Ciudadana el 25 de agosto, 348 millones para El Tiempo el 22 de agosto, 274 millones para CM& el 29 de julio, 458 millones para RCN el 21 de julio y 34.8 millones para Vanguardia el 29 de mayo.

En total, 1.956,6 millones de pesos en menos de cuatro meses para pauta. Los medios viven de eso y sobre todo a Lucho le encanta mojar prensa, a veces posando con Glenys para sobar el ego de familia real y también citando frases suyas que él (y sólo él) cree históricas. Pero si hay tanta plata para el champú, debería haber un poco más para que la sede principal de la Escuela Normal de Bucaramanga, que atiende a 3.500 estudiantes, no se caiga a pedazos por la lluvia.

En tres años el gobierno de “Lucho por mí” ha peleado por quitarle más de 3.000 metros cuadrados a la Escuela y ha invertido $150 millones en el mantenimiento de su infraestructura. Es decir, menos de la mitad de lo que le contrató a El Tiempo a dedo y de un solo zarpazo para “divulgación de entrega de obras y demás eventos importantes”. Y 70 de esos 150 millones todavía no los han consignado. No sorprende entonces que con un aguacero se caiga un muro, queden 17 salones y la cafetería en riesgo, y toque suspender clases.

Ojalá el prohombre que tenemos por alcalde no lo divulgara pero sí pusiera nuestros impuestos al servicio de los estudiantes y no de su delirio de estrella mediática. Al fin y al cabo sus fotos en los periódicos y los segundos en radio y TV mencionando la grandilocuencia de su administración, terminarán en el olvido. Como bien terminó la propaganda de sus antecesores. Y en cambio las consecuencias de una educación miserable quedarán sembradas para siempre.


martes, 16 de septiembre de 2014

El embajador (columna de Donaldo Ortiz Latorre)

(Columna de Donaldo Ortiz Latorre, publicada en Vanguardia Liberal el 15 de septiembre de 2014) 

Hace 50 años en el Huila, un hombre llamado, Maharaj Rahama Machaka, con una carta de presentación que lo acreditaba como embajador de la India, se hospedó en el Hotel Plaza. Esa noticia puso a Neiva a bailar. Las autoridades y la sociedad se desbordaron en homenajes y fiestas. Condecoraciones y discursos veintejulieros se escucharon en clubes y recintos de las autoridades. Hasta dicen que el embajador se terminó acostando con la hija del gobernador. Era un exseminarista de Garzón, llamado Juvenal Torrentes.

Hace apenas unos meses, llegó el excanciller y diplomático libanés, llamado Jason Ali Hakim Abdullaziz Al Nayb, a Santander, con credenciales y cartas de presentación del gobierno del Líbano. Fue recibido por las autoridades con menos boato que al embajador de la India, se le atendió con comidas, homenajes e invitaciones a universidades (decía ser experto en conflictos sociales y derechos humanos). Los alcaldes tan hábiles para otros asuntos corrieron a llevarlo a sus municipios, y más comilonas y más francachelas.

A muchas mujeres, el embajador del Líbano prometió enseñarles la danza de vientre y las artes amatorias de las Mil y una noches. A otras, les tomó las medidas de la cadera para solicitar su ropa diseñada. Soñaron con las noches de Arabia, soñaron con príncipes y no en los maridos aburridos de aquí. Vuelos en avionetas (hasta contrataron a Limber Olarte que hacía años no volaba) por todos los municipios. Faltó que la colonia libanesa le hiciera un homenaje. Cuando llamaron a Pastor Virviescas, en la UIS, para una entrevista, apenas lo escuchó hablar dijo: “este es un costeño”- El emir (así vestía), resultó ser un costeño de Valledupar, que era su “Medio Oriente”. Se llama realmente Jeyson Jahir Puello. Y como al embajador de la India, hace 50 años en el Huila, se le dejó en libertad. Los timadores tienen suerte, pero más suerte tuvo el de la India ya que por poco se casa con la hija consentida del gobernador. Nuestro “Diplomatic, Diplomatique” tenía ambulancia para sus eventos. Todavía muchas mujeres a quienes les midió la cadera, están esperando su vestido de seda para la “danza del vientre”.

Nota:

Se logró bajo presión y en consulta, sacar la cabalgata de la feria y resultó el ciclopaseo con participación masiva. Ante tanto dinero (más de cuatro mil millones), la programación debería consultarse con el ciudadano.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Cómplice (columna de Manolo Azuero)

(Columna de Manolo Azuero publicada en Vanguardia Liberal el 14 de septiembre de 2014)


Por muchos años en Santander nos gobernó una élite elegida a dedo que, aunque más honrada que la que manda hoy, fue incapaz de darse cuenta que construía una sociedad excluyente que marginaba no a pocos en la pobreza. Por eso con la elección popular, que no fue lo más torpe sino lo más sensato que pudo pasar, esa élite perdió la batuta y nunca más la recuperó. La reemplazó, sin embargo, una dirigencia sin escrúpulos para manejar las clientelas electorales, que en el camino hacia el poder que hoy detenta firmó alianzas con contratistas y hasta con paramilitares.

Una dirigencia con un discurso clasista, que nunca ha servido al pueblo que dice representar, perpetuó la sociedad excluyente que heredó y forjó una riqueza emergente fundada en el abuso del poder político y la plata fácil. Tarea siniestra en la que por muchos años se estrelló con la férrea oposición de parte del sector privado que hoy es su cómplice. Empezando por la Cámara de Comercio de Bucaramanga, que dejó de ser la voz ‘cantante’ que tanto incomodó al ladrón de Iván Moreno Rojas y al parapolítico Hugo Aguilar.

Dirán que no, cualquier excusa debajo de la manga les servirá, pero para mí es clarísimo que la Cámara, engolosinada con contratos millonarios que le reparten las entidades públicas, está arrodillada a la desidia pública. La junta directiva, contadas excepciones, es amiga íntima de la cobardía. Y la dirección ejecutiva, en manos de Juan Camilo Beltrán, le hace caso a esa junta cobarde. Creen que dándole 80 millones de pesos al año a la Fundación Participar para financiar el Comité de Transparencia por Santander, cumplen con creces su papel. Pero no lo cumplen, es apenas una manera barata de evadirlo. Mientras que la vocera del Comité denuncia que los contratos de la gobernación y las alcaldías están amarrados y se adjudican de manera irregular, la Cámara alegando una diplomacia estúpida, le delega la pelea y baila de gancho con el Gobernador y los alcaldes.

Así, el presupuesto billonario de las entidades públicas termina corrompido y mal gastado, ante el reclamo de un Comité que representa a tantos que no representa a nadie y la paradójica sonrisa de la única entidad no estatal de la región que de verdad podría incomodar a los corruptos. @ManoloAzuero


El gobernador, la reina y el Papa (Columna de Diana Saray Giraldo)

(Columna de Diana Saray Giraldo publicada en Vanguardia Liberal el 14 de septiembre de 2014)


Hace una semana, me refería a la visita que el gobernador, Richard Aguilar realizó al Vaticano, para, según dijo, presentarle en una audiencia privada los megaproyectos turísticos de su administración. La noticia generó revuelo, pues las fotos publicadas estaban lejos de mostrar una audiencia privada; solo mostraban a Aguilar dándole la mano al papa Francisco en medio de la multitud. Ante las críticas, el Gobernador exhibió la misiva enviada desde el Vaticano en la que se le autoriza “un breve encuentro con el Santo Padre”, al final de la audiencia general de los miércoles, y la resolución en la que se le autoriza una licencia no remunerada para su viaje. La Gobernación reiteró el carácter de su “audiencia” en un aviso de prensa en el que daba cuenta de los logros obtenidos frente a Francisco.

Pero ¿qué hace en una visita oficial la bella Silvia Becerra, exseñorita Santander y novia del Gobernador, tomándose una ‘selfie’ con el Papa a sus espaldas? Como el jefe de prensa de la Gobernación, otro de los viajeros, me insistía en que se trató de un viaje oficial (pues no de otra manera, pensé yo, se explicaba su presencia en esta comitiva ni el aviso en prensa), quise saber cuánto le había costado a nuestro departamento la mentada “audiencia” papal, a la que además asistieron el Director de Panachi y el escultor del Santísimo. La respuesta de la Gobernación roba sonrisas: “se aclara que no existieron gastos de viaje ni viáticos con cargo al erario… en el viaje que realizara el doctor Aguilar”, para luego pasar a informar que sobre los gastos de los demás viajeros no se puede dar cuenta, pues no forman parte de la planta de personal del departamento.

Así que, en resumen, la generosidad de nuestro Gobernador, de su jefe de prensa, del Director de Panachi, del escultor y de la reina es tal, que de su propio bolsillo sufragaron todos los gastos para ir al Vaticano a hacer gestión por el departamento. Pregunté entonces en qué hotel se hospedaron, en qué aerolínea viajaron y si podían enviarme alguna prueba del pago que cada uno hizo por su visita. Aún hoy sigo esperando la prueba de tanta generosidad.


viernes, 12 de septiembre de 2014

De visita en El Vaticano (columna de Miguel Ángel Pedraza)

(Columna de Miguel Ángel Pedraza publicada en el diario Vanguardia Liberal el 12 de spetiembre de 2014)

Nadie sabe, en concreto, a qué fueron a la Santa Sede el gobernador Richard Aguilar, su jefe de prensa y el asesor gratuito Carlos Fernández Sánchez, director de la Corporación “Panachi”. Anunciaron una audiencia privada con el papa Francisco, pero no fue así. Apenas lo vieron y lo saludaron.

Entre la multitud el Mandatario cruzó unas palabras con Su Santidad, contándole en volandas que por acá se construyó una figura alegórica a un “Ser Superior” que al final representa un Cristo, y que por estas tierras se fomenta el turismo con dineros públicos, después administrados por un privado. En cinco minutos, dicen, Aguilar le enseñó al pontífice que Santander es superlativo.

Nadie sabe si Carlos Fernando pudo hablar y se desconoce si el Papa entendió el mensaje del gobernante. Tampoco se sabe cómo se financió ese viaje, aunque Richard sostenga que generosamente echó mano de sus millas acumuladas de viajero frecuente y que todo se costeó en privado. ¡Vaya, vaya!

Finalmente lo que sí se sabe fue que realizaron un viaje placentero, que recorrieron muchos otros sitios y que todos los visitantes exhibieron sus mejores galas, incluida la “primera dama” Silvia Vanessa Becerra, quien lució un costoso traje de la diseñadora Amelia Toro y una mantilla de reverencia. Elegantísima la modelo, con cartera de Chanel. ¡Nada de pobreza!

Quedará para la historia esa visita al obispo de Roma y nunca nadie entenderá en qué consistió ese fugaz encuentro. Aseguran sin sonrojo que en esos minuticos Santander se hizo más visible. Pero sea lo que fuere, tampoco se borrarán de la historia las palabras de Francisco pronunciadas meses atrás: “los corruptos son el anticristo”. No se las dijo a ellos, obviamente, sino a los corruptos.

La bendición (columna de Santiago Humberto Gómez Mejía)

(Columna de Santiago Humberto Gómez Mejía publicada en el diario Vanguardia Liberal el 12 de septiembre de 2014)

Que el viaje del gobernador haya sido una licencia no remunerada y que los pasajes y viáticos, como él mismo manifiesta en su cuenta de Twitter, no hayan sido asumidos por el Departamento, no le evita tener que dar explicaciones adicionales.

La primera de ellas, ¿si se trataba de un viaje no oficial, por qué se utilizó la web de la gobernación para divulgar los alcances de dicho viaje? La segunda, ¿por qué se hizo referencia a la visita en avisos de prensa pagados con recursos públicos?, y la tercera, ¿los gastos de sus acompañantes tampoco fueron cubiertos con dineros oficiales? Siguen dudas sin aclarar.

¿Si, como se supo, no hubo tal audiencia privada, qué tanto las declaraciones papales dejan de ser una respuesta protocolaria y se convierten en un aval sobrenatural y divino al derroche institucionalizado de $45.000 millones de pesos?

Pero, a pesar de que el Gobernador cree que todos nos comimos el cuento de la aberración idiomática a través de la cual explicó el significado rebuscado de “Santísimo”, como una exaltación laica de la grandiosidad del departamento –cuento que ni el juzgado tercero administrativo oral de Bucaramanga creyó-, las dudas persistirán. La iconografía del monumento es claramente religiosa, por una parte, y por otra, no representa culturalmente a ese Santander grandioso que Aguilar quiere promover.

La religión pertenece al más privado de los fueros individuales, quizás solo junto al de la sexualidad, señor Gobernador. Por eso las políticas públicas en un Estado laico como este deben evitar hacer referencia, explícita o no, a cualquier creencia religiosa.

Un departamento que gasta toda esa plata en un monumento, sea de lo que sea, debería tener solucionados el resto de sus problemas. Y creo que Santander dista mucho de estar en ese escenario.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

El polémico viaje de un gobernador a El Vaticano (Revista Semana)

¿Se bendijo una obra religiosa de Santander o se trató de un viaje turístico del mandatario? (Revista Semana, 8 de septiembre de 2014)

Un reciente viaje del gobernador de Santander a El Vaticano tiene encendido el departamento. El mandatario seccional, Richard Aguilar, fue allí a comentarle al papa Francisco acerca de un megaproyecto denominado cerro del Santísimo, donde será instalada la imagen de un Cristo de más de 33 metros de altura. La escultura será una de las más altas, “cerca del cielo”, como comentaron con fervor los miembros de la delegación que lo acompañaron en su periplo a Italia.

En principio, y de manera oficial, se dijo que el gobernador tendría una audiencia directa con el sumo pontífice. Pero cuando se publicaron las fotografías del encuentro, se descubrió que en realidad, el mandatario aprovechó una misa pública para darle un rápido saludo en la plaza de San Pedro.

La ceremonia se realizó el pasado miércoles 3 de septiembre. Y allí asistieron, como es habitual, numerosos y anónimos feligreses. Es decir, no hubo una audiencia reservada. “Sigan trabajando, que así se construye la paz”, le habría dicho el papa a Aguilar, quien se refirió a su visita en un aviso de prensa pagado por la Gobernación.

Pero más allá de si fue una reunión exclusiva o no, lo cierto es que en un sector de la prensa escrita local el tema no cayó nada bien. Uno de los textos más duros salió de la pluma de la subdirectora deVanguardia Liberal, Diana Giraldo, quien este fin de semana analizó el viaje.

“En Santander se destinaron 43.000 millones de pesos de regalías para construir un monumento que exalta a un solo credo y eso es abiertamente inconstitucional. A propósito, ¿si será legal gastar dineros públicos en una visita al Vaticano?”, dice la nota.

Más adelante la columnista asegura: “Ahora bien, ya que tanto le importa al gobernador la bendición papal, ¿será que si le cuenta a su Santidad que para construir el Santísimo se gastó la mitad de las regalías, obviando que los hospitales están en quiebra, que nuestros deportistas se mueren de hambre y ni siquiera les pagan a los entrenadores, que muchos niños no pueden estudiar porque no hay colegios y los pocos que hay no tienen profesores, el papa habría aprobado la construcción de su Cristo de 33 metros?”.

¿Será que un papa que ha predicado la pobreza y la sencillez de los gobernantes verá con buenos ojos que se gasten los recursos del departamento en que un gobernador y su candidato a sucederlo viajen a estrecharle la mano por un par de segundos?”

Curiosamente, por esos mismos días, la que en Bucaramanga se dice que es la compañera sentimental del mandatario, Silvia Becerra, publicó unas fotos cerca del Papa.

Sin embargo, y como lo reveló Noticias Uno y luego Semana.com, algunos de esos vuelos han sido aprovechados por el mandatario para visitar a su padre, quien se encuentra detenido en la cárcel de San Gil en Santander tras ser condenado por parapolítica.

Según documentos obtenidos por Semana.com, el secretario general del departamento, Reynaldo Viviescas Pérez, firmó el pasado 10 de junio dos contratos por 1.500 millones de pesos con dos empresas -Líneas Aéreas Galán Ltda. y Aerocharter Andina S.A.S–, con el objeto de prestar “Servicio de transporte aéreo para los desplazamientos oficiales de la Gobernación”. 

Líneas Aéreas Galán sirve en el transporte en avionetas, mientras Aerocharter lo hace con helicópteros. Lo curioso es que esos contratos por hora de servicio, como lo dicen los documentos oficiales, se hicieron bajo la modalidad abreviada, es decir, prácticamente a dedo.

Con todo, no son los mejores días para el mandatario de los santandereanos. (Revista Semana)