martes, 23 de junio de 2015

Bogotá desde un piso 48

Desde el piso 48 del que durante casi cuatro décadas fuera el edificio más alto de Colombia, esta es la vista de la hermosa capital colombiana.
 Da culillo encaramarse tan alto, pero hay una reja de seguridad suficientemente sólida, así como vigilancia permanente en los cuatro costados.



Me refiero a la Torre Colpatria, a la que pude acceder pagando 5.000 pesos (dos dólares) y permanecer allí durante largo rato observando desde 192 metros de altura los cuatro puntos cardinales de Bogotá Distrito Capital.




Uno de los primeros ángulos que llaman la atención es el de las Torres del Parque (diseñadas por el arquitecto francés Rogelio Salmona) y la Plaza La Santamaría, pasos arriba de la Carrera Séptima, y al fondo el barrio La Perseverancia y los cerros tutelares que le dan ese aire característico a Bogotá.




Girando en el sentido contrario a las manecillas del reloj, aparece la Carrera Séptima con edificios caracteristicos como las Residencias Tequendama y el antiguo hotel Bogotá Hilton. La mirada se pierde en el norte de la ciudad.






También están los edificios de los bancos Colpatria y Occidente, visibles prácticamente desde cualquier lugar de la capital.




En primer plano el hotel Tequendama, uno de los más tradicionales.



Aquí la Calle 26, que en sentido Oriente-Occidente conduce hasta el aeropuerto Eldorado, pasando por la Universidad Nacional y el Centro Administrativo Nacional donde se encuentran localizados varios Ministerios y oficinas estatales. También están la Gobernación de Cundinamarca y el Centro Comercial La Gran Estación, entre otros muchos puntos de referencia.






Igualmente conocida como Avenida Eldorado, este es uno de los principales ejes viales por el que transita el sistema de transporte masivo conocido como Transmilenio.





Aquí el Centro Nariño y Corferias en primer plano. Más abajo la Embajada de Estados Unidos de América, la Fiscalía General de la Nación y los barrios El Salitre y Quinta Paredes.



Esta es la vista desde la Carrera Séptima con Calle 26 hacia el Occidente capitalino. Se divisa al fondo el moderno aeropuerto Eldorado.



En el Occidente sobresale el sector de Paloquemao ('Palo Quemado' para los reporteros filipichines) con el área de juzgados, plaza de mercado y un enorme centro comercial.



Esta es la Carrera Décima hacia el Sur de la Sabana de Bogotá.









Y si se gira más hacia la izquierda, lo próximo en observar es el centro de la capital colombiana. En primer plano la Carrera Séptima al servicio de los peatones (y no de los carros) y al fondo el Edificio Avianca, cerca al cual están ubicados el Museo del Oro, del Banco de la República, y la Avenida Jiménez. Un par de cuadras al sur están la Plaza de Bolívar, la Catedral, el Palacio de Justicia, la Alcaldía Mayor, la Casa de Nariño (sede Presidencial) y el Congreso, por el que ha pasado gente valiosa pero también muchos granujas condenados por sus alianzas con los grupos paramilitares y narcotraficantes.





En la Calle 19 con Carrera Quinta del centro de Bogotá irrumpe la construcción del Edificio BD Bacatá, que cuando lo terminen tendrá dos torres: una de 67 pisos y 240 metros de altura, y otra de 56 pisos y una altura de 216 metros, convirtiéndose en el más alto de Colombia. Dispondrá de hotel, centro comercial, oficinas y vivienda.






lunes, 22 de junio de 2015

Orquídeas de Colombia


En Colombia hay 4.270 especies de orquídeas, de las cuales 1.572 son endémicas, o sea que solamente se producen en este país.


De esta forma, Colombia es el país con mayor diversidad en el mundo en materia de orquídeas.


Les comparto estas fotografías que hice en el Encuentro y Exposición de Orquídeas 2015, que se celebró del 5 al 8 de junio en el Jardín Botánico 'José Celestino Mutis' de la ciudad de Bogotá.


Este Jardín Botánico es uno de los lugares que no se puede perder quien visite la capital de la República.


Está localizado a un par de cuadras abajo (hacia el occidente) de la Avenida Carrera 68 con calle 63. Está bajo el cuidado de la Alcaldía Mayor de Bogotá.


Si quiere reproducir estas fotografías, simplemente debe darme el crédito. El propósito es compartir esta maravilla que nos ha regalado la naturaleza.


El punto de referencia es el Parque Salitre Mágico y las instalaciones del Comité Olímpicio Colombiano. De ahí se baja por la calle 63 y listo. 


También puede recomendar este blog para que sus amigos se animen a explorar este otro atractivo que tiene Colombia.


Recuerde que cada especie es de un clima diferente, así que pregunte primero si la planta se adapta al lugar donde usted quiere llevarla.


También indague sobre el cuidado de cada especie y no se entusiasme con que cada mes le estará floreciendo, porque hay especies que tardan años en mostrar su colorido.


Pero lo mejor es que luzcan en los árboles de su propio hábitat, en muchos casos amenazados por esa especie depredadora llamada ser humano, que en aras del llamado desarrollo o para calmar su apetito voraz con proyectos mineros es capaz de echar a perder páramos y bosques.


























domingo, 14 de junio de 2015

Pequeñez (Columna de Manolo Azuero)

(Columna de Manolo Azuero Figueroa publicada el domingo 14 de junio de 2015 en el periódico Vanguardia Liberal)


A mediados del 2009, el Alcalde de Bucaramanga de la época, Fernando Vargas, me dijo en una entrevista que su liderazgo era macro no micro. Esa era la historia que él quería contar, muy propicia para la ‘ciudad global y competitiva’ que imaginaba. Al final, los hechos desplazaron a la narrativa oficial y su administración terminó cuestionada y sancionada. El cuento del empresario y académico que revolucionaría la gerencia pública culminó con la destitución del ‘líder’. Desde entonces me ha causado curiosidad la mala costumbre de nuestros dirigentes de querer ser lo que no son, de vender una historia sobre sí mismos que se agota en los hechos. Los ejemplos no son pocos. Uno, recientemente desempolvado por Pastor Virviescas en el Periódico 15, merece que nos cuestionemos qué clase de Gobernador es el que tenemos. Al menos para que se consolide una versión distinta y más independiente a esa del joven trabajador y exitoso que nos ha querido vender la prensa arrodillada al Palacio Amarillo.

En octubre de 2012, cuando Richard Aguilar no cumplía todavía su primer año al frente del barco departamental, las instalaciones del mencionado Palacio fueron utilizadas para una ceremonia de carácter “académico”. Él y el ahora exsecretario de Educación, Julio César Villate, de la línea del parapolítico Luis Alberto Gil, recibieron la ‘distinción’ de Logos International University. El Gobernador fue homenajeado con un Doctorado Honoris Causa en Derecho International Humanitario DIH y Administración Pública. Y Villate con Doctorado Honoris Causa en DIH y Educación. La oficina de prensa del joven mandatario le dio bombo al evento. Ahora, años después, nos damos por enterados de que la famosa ‘Logos’ surge de un mediocre proyecto de origen criollo, religioso y virtual, ahora acomodado en Florida, Estados Unidos, pero no reconocido por el Departamento de Educación en ese país (y así tampoco validado en Colombia); como sí lo están las instituciones de calidad de todos los Estados de dicha nación.

Al Gobernador y a Villate los tituló una Institución de medio pelo, eso está claro. Pero lo más grave fue que lo recibieron, a pesar de su todavía minúscula carrera y de la desconocida idoneidad del otorgante, con show de birrete abordo. Quisieron ser Doctores, sin merecerlo. Yo ese facilismo lo llamo pequeñez.